Enamórate de las obras de teatro gestual

Durante la última década del siglo XX, las personas que están inmersas en el mundo de las obras de teatro, intentaron darle un giro a esta expresión artística creando ambientes mucho más relajados.

De esa manera, los monólogos improvisados o las obras de “caja negra” comenzaron a ganar terreno en el gusto del público. El día de hoy, analizaremos un subgénero similar el cual recibe el nombre de “Teatro gestual”.

Tal y como su nombre lo indica, el elemento que tiene mayor relevancia dentro de éste es el movimiento corporal. Por lo tanto, aquellas emociones que podrían ser expresadas de forma hablada en el teatro tradicional, aquí son sustituidas por simples sonidos o palabras cortas que la gente ubica fácilmente. También se utilizan verbos en imperativo . Por ejemplo: mira, come, dame etc.

Se dice que las puestas en escena que poseen este tipo de estructura, son perfectas para aquellas personas que no se atreven a acudir a un musical, o a una obra con temática compleja. Básicamente por el temor que existe a no entender el mensaje que expuso el autor de la misma.

Así que si te gusta interactuar con los histriones en los monólogos improvisados, ésta será una experiencia sumamente enriquecedora, ya que aquí lo único que te pedirán hacer es que “hables” a través de tu cuerpo. A lo mejor, los actores le piden a un sector de la audiencia que brinquen al unísono o que se levanten de su asiento.

Por cierto, el argumento de las obras de teatro gestuales, no tienen un orden particular. Es decir, no existe una introducción, clímax y desenlace como tal, sino que se desarrolla de manera breve un conflicto o una situación, a fin de que los asistentes pasen un rato de esparcimiento, sin tener que pasar mucho tiempo en análisis complejos como pudiera ser: el análisis de personajes, el periodo histórico en el que se lleva a cabo la acción entre otras cosas.